Mostrando entradas con la etiqueta India. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta India. Mostrar todas las entradas

INDIA - DIA 01. Introducción, datos prácticos y llegada a Delhi

21 de Agosto de 2025.

Me gustaría empezar este diario diciendo que este viaje por India ha sido, sin lugar a dudas, el más duro y complejo que he realizado hasta la fecha. La suciedad, el calor, los olores, la intensidad de sus gentes, la pobreza, el tráfico, el ruido estridente en las calles de manera continuada… todo te pone a prueba día tras día. Muchas veces te va desgastando sin que apenas lo notes, hasta que en algún momento, sin saber muy bien cómo, acabas desquiciado y con los nervios a flor de piel.

Por otro lado, también ha sido el viaje en el que más emociones se han sucedido dentro de mí, a veces en apenas unos minutos, casi a diario. Me he sentido como en una montaña rusa constante, y eso también te permite experimentar la sensación de estar más vivo que nunca.

Hay imágenes, momentos, vivencias, monumentos y sucesos que nunca me había encontrado antes, y que por lo mismo me han marcado mucho más. India es pura adrenalina: es salir total y absolutamente de tu zona de confort; es no saber qué te espera detrás de cada esquina, ni con qué tendrás que lidiar en la próxima media hora. Por tanto, si buscas aventura y algo completamente diferente, India es el país ideal. Y justo este año, todo eso era lo que yo estaba buscando.

Fortaleza de Mehrangarh (Jodhpur)

Leer más...

INDIA - DIA 02. Delhi: Jama Masjid, Fuerte Rojo y otros iconos de la capital

22 de Agosto de 2025.

Eran las 07:00 cuando sonaba el despertador. Sé que puede parecer una locura dormir sólo tres horas, tras un viaje tan largo, pero estaba entre nervioso y emocionado y tenía unas ganas locas de salir a descubrir Delhi.

Optaría por tomar el desayuno del hotel y empezar a cuidarme desde el minuto uno, intentando no cometer errores con la alimentación para no caer enfermo a las primeras de cambio. Este era bastante variado, con fruta, tostadas, zumos, bacon, huevos, etc. Aunque el restaurante se encontraba en la terraza del hotel, hay que decir que las vistas brillaban por su ausencia, así que por un lado mejor porque no me recrearía demasiado.

Si hubiera que imaginar cómo es el caos en su forma más pura, Delhi sería el ejemplo perfecto. La capital de la India es un hervidero interminable de sonidos, colores y movimientos que puede resultar abrumador desde el primer momento. Entre el ir y venir de rickshaws, el concierto incesante de claxons, las vacas que cruzan tranquilamente las calles y un flujo interminable de personas, esta ciudad se presenta como una locura fascinante. Pero más allá del bullicio, Delhi también tiene otra cara: una ciudad con una historia que desborda cada esquina, con rincones y recintos monumentales que relatan su glorioso pasado y que, al atravesar sus muros, parecen transportarte a un mundo sacado de un cuento de mil y una noches.

Vieja Delhi

Leer más...

INDIA - DIA 03. Delhi: Del Qutb Complex al templo de Akshardham

23 de Agosto de 2025.

Amanecía temprano en Delhi, y a las 6:30 en punto ya estaba en pie. Después de una rápida ducha y de preparar mi mochila para la jornada, me dirigí a la terraza del hotel para disfrutar del desayuno, igual que haría ayer. Sabía que necesitaba cargar pilas para el día que tenía por delante, así que opté por un desayuno completo, variado y equilibrado, sin olvidar mantenerme cauteloso con la comida para evitar sorpresas. Con las energías renovadas y mucha emoción, me dispuse a empezar mi recorrido del día, preparado para seguir conociendo la ciudad.

QUTB COMPLEX

Mi primer destino del día sería el Qutb Complex, ubicado en el sur de Delhi, un recinto histórico que alberga algunas de las construcciones más icónicas de la India. Para llegar hasta allí, opté por negociar un rickshaw directamente en mi hotel. El precio final fueron 300 rupias, que me pareció muy razonable teniendo en cuenta los 18 kilómetros de distancia y el tráfico de Delhi.

El Qutb Complex, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, guarda algunos de los monumentos más impresionantes de la arquitectura indo-islámica. Este recinto histórico, construido principalmente durante la dinastía de los esclavos, es famoso sobre todo por el imponente Qutb Minar, un minarete de arenisca roja que alcanza los 73 metros de altura. Este coloso, con intrincadas inscripciones coránicas en sus paredes, se erigió en 1193 para conmemorar la victoria de Qutb-ud-din Aibak, el primer sultán de Delhi, y simboliza el inicio del dominio musulmán en el norte de la India.

Qutb Minar. Qutb Complex

Leer más...

INDIA - DIA 04. Delhi: De la tumba de Safdarjung a Gurundwara Bangla Sahib y rumbo a Udaipur

24 de Agosto de 2025.

Amanecí con cierta alegría al saber que pronto cambiaría de aires. Después de días tan intensos y cargados de emociones en esta vibrante ciudad, sentía que había tenido suficiente de su bullicio, caos y desorden. Me emocionaba la idea de descubrir un nuevo destino, Udaipur, que prometía un ritmo diferente y nuevas maravillas.

Con un vuelo programado a las 18:00, y consciente de que debía llegar al aeropuerto con tiempo suficiente, fijé las 14:30 como el momento en el que diría adiós a Delhi. Decidí aprovechar al máximo las horas que me quedaban por delante, explorando algunos lugares que aún tenía pendientes, con la intención de cerrar mi primera etapa en esta ciudad de manera memorable.

TUMBA DE SAFDARJUNG

El primer lugar que visitaría de mi último día en Delhi sería la Tumba de Safdarjung, un monumento que, aunque menos visitado que otros grandes símbolos de la arquitectura mogola, es una joya histórica por derecho propio.

Decidí tomar un rickshaw para cubrir los poco más de 6 kilómetros que separaban mi hotel de este mausoleo. A esas horas tempranas, el bullicio de la ciudad aún no había alcanzado su apogeo, lo que hizo del trayecto una experiencia más relajada.

Construida en 1754, esta tumba fue encargada por Shuja-ud-Daula, en honor a su padre, Safdarjung, quien fuera primer ministro del Imperio Mogol durante los últimos días de su decadencia. Representa la transición entre la grandiosidad del periodo clásico mogol y un momento en que los recursos del imperio empezaban a agotarse, algo evidente en el uso combinado de mármol y arenisca en su construcción, lo que refleja un intento de mantener la magnificencia con materiales más económicos.

Tumba de Safdarjung

Leer más...

INDIA - DIA 05. Udaipur: un día disfrutando de la magia del Lago Pichola

25 de Agosto de 2025.

El primer amanecer en Udaipur lo recibí en la terraza del Madri Haveli, disfrutando de un desayuno sencillo pero completo: un zumo de naranja natural, un crepe de chocolate, unas tostadas y algo de fruta fresca. El cielo amanecía parcialmente nublado, sin llegar a llover, y la temperatura era agradable, libre del bochorno habitual de Delhi. Desde allí, la ciudad aún despertaba con calma, con el sonido lejano de los vendedores preparando sus puestos y alguna barca cruzando las aguas tranquilas del lago Pichola. Mientras tomaba un sorbo de zumo, hojeaba un libro sobre Rajastán que había llevado conmigo, intentando sumergirme un poco más en la historia y el carácter de esta región a la que acababa de llegar.

Udaipur y Lago Pichola desde Hotel Madri Haveli

Leer más...

INDIA - DIA 06. Udaipur: nuevas visitas en sus alrededores

26 de Agosto de 2025.

La mañana comenzó tranquila, en la terraza del hotel, mientras el sol se alzaba sobre el lago Pichola. Desayunaba sin prisa, observando cómo la luz dorada se extendía por los tejados y palacios de Udaipur. Aproveché ese momento de calma para seguir aprendiendo sobre la historia del reino de Mewar y el papel que la ciudad había tenido en las antiguas rutas comerciales del Rajastán. Durante siglos, Udaipur fue punto de paso para las caravanas que unían Gujarat con Delhi y las tierras del desierto de Thar, trayendo especias, telas y piedras preciosas que enriquecieron a la región.

Udaipur desde Hotel Madri Haveli

Leer más...

INDIA - DIA 07. Kumbhalgarh, Ranakpur y llegada a Jodhpur

27 de Agosto de 2025.

El día empezaba con una novedad: por fin tendría coche con conductor, lo que significaba olvidarme de regateos, rickshaws y trayectos incómodos. En la puerta del hotel me esperaba Rajesh, a quien ya conocía de mi paso anterior por Delhi y mi llegada a Udaipur. Me alegró verlo de nuevo; su misma expresión serena y su carácter tranquilo me transmitían confianza. Era un hombre de mediana edad, con cara de buena persona y un aire calmado. No era especialmente hablador, lo cual, para ser sinceros, me venía bastante bien. Así no tendría que pelearme demasiado con el inglés, que seguía siendo mi gran asignatura pendiente.

Rajesh y su Toyota

Leer más...

INDIA - DIA 08. Jodhpur: Mehrangarh, Jaswant Thada, Umaid Bhawan y otras maravillas de la ciudad

28 de Agosto de 2025.

Jodhpur no tarda en hacerse notar. Basta con dar los primeros pasos por sus calles para que la ciudad se revele con toda su energía: un laberinto de callejuelas estrechas donde el azul de las fachadas se impone con una intensidad casi hipnótica, mercados en los que el bullicio parece no dar tregua y, dominándolo todo desde lo alto, la silueta imponente del fuerte de Mehrangarh, como un guardián que ha visto pasar siglos de historia.

Segunda ciudad más grande de Rajastán, Jodhpur es un cruce entre tradición y dinamismo. Fundada en 1459 por Rao Jodha, líder del clan Rathore, su ubicación estratégica en el desierto del Thar la convirtió en un importante centro comercial, un punto esencial en las rutas de caravanas que transportaban especias, seda y opio. Hoy, ese legado sigue latiendo en sus calles, donde los vendedores de especias siguen ofreciendo cardamomo y cúrcuma con la misma pasión con la que sus antepasados comerciaban con mercaderes persas.

Tras un desayuno sin prisas en la azotea del hotel, con el fuerte recortándose contra el cielo matutino, estaba listo para comenzar la jornada. Durante la mañana recorrería las joyas arquitectónicas más emblemáticas de Jodhpur completamente por mi cuenta, sin contar con Rajesh hasta las 14:30.

Fortaleza de Mehrangarh desde Suraj Haveli

Leer más...

INDIA - DIA 09. Templos de Osian y primeras visitas en Jaisalmer

29 de Agosto de 2025.

El amanecer en Jodhpur tenía algo especial. A esa hora temprana, cuando el bullicio del día aún no había despertado por completo, la ciudad parecía envuelta en una calma inusual. Desde la terraza del hotel, con la brisa fresca antes de que el calor del desierto se impusiera, observé por última vez la silueta imponente del fuerte Mehrangarh recortándose contra el cielo que empezaba a teñirse de tonos dorados.

Era el momento de seguir adelante. Bajé con mi equipaje y, en la puerta, Rajesh ya esperaba junto al coche, listo para emprender el viaje hacia un nuevo destino. Con un último vistazo a las callejuelas azules, me acomodé en el asiento y, mientras el motor arrancaba, supe que Jodhpur quedaba atrás, pero no su recuerdo.

TEMPLOS DE OSIAN

El viaje desde Jodhpur hasta Osian tomó aproximadamente una hora y media, recorriendo unos 65 kilómetros por una carretera que poco a poco se fue adentrando en el paisaje árido del desierto de Thar. A medida que avanzábamos, las huellas de la ciudad se desvanecían y daban paso a tierras secas salpicadas de arbustos espinosos y alguna que otra aldea de adobe con techos de paja. De vez en cuando, aparecían camellos caminando junto a la carretera, guiados por pastores envueltos en turbantes de vivos colores, una estampa que recordaba que aquí la vida seguía regida por el ritmo del desierto.

Osian, conocida como la "Khajuraho de Rajastán" por la profusión de sus templos esculpidos, fue en su día un importante centro comercial en la ruta de caravanas que conectaba el noroeste de la India con Asia Central. Entre los siglos VIII y XII, la ciudad floreció bajo el dominio de los Gurjara-Pratihara, que convirtieron la zona en un gran enclave religioso, erigiendo templos tanto hinduistas como jainistas, muchos de los cuales aún permanecen en pie, resistiendo el paso de los siglos y los embates del clima desértico.

El conjunto de templos de Osian es una de las muestras más fascinantes de la arquitectura medieval de Rajastán. Se encuentran distribuidos a corta distancia unos de otros, aunque puede tardarse algo en encontrarlos, por lo que lo mejor es preguntar. La mayoría están construidos en piedra arenisca rojiza, con intrincadas tallas que narran episodios mitológicos, figuras celestiales y escenas de la vida cotidiana.

El primero que visité fue el templo de Mahavira, dedicado al vigésimo cuarto tirthankara del jainismo. Es, sin duda, el más interesante del conjunto y el mejor conservado. Construido en piedra arenisca rojiza, destaca por su simetría y el trabajo minucioso de sus columnas y relieves. Cada pilar tiene un diseño distinto, y la disposición interior forma un recorrido ordenado que conduce hasta la imagen central de Mahavira. La claridad de su estructura y el nivel de detalle en las tallas hablan de una época de esplendor, entre los siglos VIII y X, cuando Osian fue un importante centro religioso jainista. Es un templo sobrio, pero lleno de equilibrio y precisión, el que más merece la visita.

Templo de Mahavira.Osian

Leer más...

INDIA - DIA 10. Jaisalmer: maravillas de la ciudad dorada

30 de Agosto de 2025.

El amanecer en Jaisalmer llegaba con una quietud especial, como si la ciudad aún durmiera bajo el peso de su propia historia. Desde hace siglos, este enclave en medio del desierto del Thar fue un punto crucial en las rutas comerciales que unían la India con Persia, Egipto y más allá. Los mercaderes atravesaban las arenas con sus caravanas, cargadas de especias, sedas y piedras preciosas, haciendo de Jaisalmer una ciudad próspera y codiciada. Hoy, aunque los camellos han sido reemplazados por motocicletas y coches, aún se percibe la esencia de aquellos días en sus callejuelas y en las fachadas de sus antiguas havelis.

Fuerte Sonar Quila desde Pleasant Haveli

Leer más...

INDIA - DIA 11. Bikaner: descubriendo una nueva ciudad del desierto

31 de Agosto de 2025.

Aún era de noche cuando desperté en Jaisalmer. Afuera, la ciudad dormía en un silencio interrumpido solo por algún perro callejero y el murmullo lejano del viento arrastrando arena. A las 06:30, Rajesh y yo salimos del hotel rumbo a Bikaner, dejando atrás la “ciudad dorada”.

El trayecto hasta Bikaner no era corto, algo más de 320 kilómetros, lo que suponía unas cinco horas y media de viaje. Nos adentramos en la carretera, cruzando algunos tramos del desierto de Thar mientras la oscuridad comenzaba a disiparse poco a poco. Con el amanecer, el paisaje árido adquiría nuevas tonalidades: ocres, naranjas y dorados que parecían fundirse con el cielo.

Después de un par de horas de camino, hicimos una parada para desayunar en un pequeño dhaba junto a la carretera. Aquellos establecimientos sencillos, pensados más para camioneros y viajeros que para turistas, solían ofrecer lo más auténtico de la cocina local. Opté por un lassi bien frío, acompañado de fruta, perfecto para refrescarme antes de continuar el viaje.

De vuelta en la carretera, el paisaje apenas variaba: dunas dispersas, arbustos secos y algún que otro camello solitario que parecía indiferente al paso de los coches. La cantidad de vacas y ganado en la carretera era enorme, como si todo el desierto se hubiera desplazado a la vía, obligándonos a reducir la velocidad en varias ocasiones. Sin embargo, a unos 150 km de Bikaner, la intensa lluvia que caía como nunca había visto dio paso al sol, iluminando de nuevo el paisaje y aclarando el camino. A medida que nos acercábamos a Bikaner, empezaron a aparecer construcciones dispersas, y la ciudad fue tomando forma en el horizonte, con su inconfundible color rojizo debido a la piedra arenisca con la que fueron levantados muchos de sus edificios. Era hora de descubrir una nueva ciudad en Rajasthan.

FUERTE DE JUNAGARH

Nuestra primera parada fue directamente el Fuerte de Junagarh, una fortaleza que, a diferencia de muchas otras en Rajasthan, no se alza sobre una colina, sino que se encuentra en pleno corazón de la urbe. Construido en 1594 por Raja Rai Singh, un general al servicio del emperador mogol Akbar, este fuerte ha sido testigo del paso de múltiples dinastías y conserva en su interior un conjunto de palacios, templos y patios que combinan influencias rajputas, mogolas y británicas. A lo largo de los siglos, su ubicación estratégica y su robusta arquitectura lo hicieron inexpugnable: pese a los numerosos intentos, nunca fue conquistado.

Fuerte de Junagarh

Leer más...

INDIA - DIA 12. Templo de las Ratas y la espiritualidad de Pushkar

1 de Septiembre de 2025.

El amanecer en Bikaner traía consigo el final de mi estancia en la ciudad. Aún en la penumbra de la madrugada, me preparé para partir, dejando atrás sus havelis majestuosos, el imponente fuerte de Junagarh y la esencia vibrante de sus mercados. Había sido una jornada particular, entre la lluvia incesante de la tarde, las diferentes visitas y el merecido descanso en uno de los alojamientos más memorables del viaje.

Con el cielo aún tiñéndose de tonos anaranjados, subí al coche con Rajesh, quien ya me esperaba para emprender el camino hacia uno de los templos más singulares y sorprendentes de la India: el Karni Mata Mandir, conocido popularmente como el Templo de las Ratas. Situado a unos 30 kilómetros de Bikaner, en el pequeño pueblo de Deshnoke, la visita prometía ser una de las experiencias más insólitas del viaje.

TEMPLO DE LAS RATAS

Desde el primer instante en que la estructura del templo apareció en el horizonte, su imponente fachada de mármol blanco y sus puertas de plata maciza, ornamentadas con intrincadas escenas de la mitología hindú, dejaron claro que no era un lugar cualquiera. Dos enormes leones esculpidos en piedra flanqueaban la entrada, y más allá, un intrincado friso narraba episodios de la vida de Karni Mata, la santa a la que estaba dedicado el templo.

Karni Mata Mandir o Templo de las Ratas

Leer más...

INDIA - DIA 13. Despedida de Pushkar y llegada a Jaipur: Hawa Mahal y Raj Mandir Cinema

2 de Septiembre de 2025.

El murmullo de Pushkar comenzaba a despertar. Desde mi ventana, podía escuchar el canto lejano de los sacerdotes en los ghats y el sonido de campanas anunciando las primeras oraciones del día. Mientras me preparaba, recordé algo que había leído la noche anterior: en 1901, un grupo de arqueólogos británicos recorrió la ciudad y encontró pequeñas monedas de la época de los Kushana, una dinastía que gobernó el norte de la India en el siglo I d.C. Aquellas piezas de bronce y oro eran una prueba más de que Pushkar había sido un punto clave tanto para la espiritualidad como para el comercio durante siglos.

Pushkar desde Inn Seventh Heven Hotel

Leer más...

INDIA - DIA 14. Jaipur: Del fuerte Amber a otras joyas históricas

3 de Septiembre de 2025.

El amanecer en Jaipur teñía el cielo de suaves tonos anaranjados cuando me desperté, listo para comenzar una jornada intensa explorando la capital de Rajastán. Conocida como la Ciudad Rosa, Jaipur no solo es la puerta de entrada al estado, sino también un lugar donde la historia y la arquitectura se entrelazan de manera espectacular. Fundada en 1727 por el maharajá Sawai Jai Singh II, la ciudad fue diseñada meticulosamente siguiendo principios del Vastu Shastra, la antigua ciencia hindú de la arquitectura, lo que le otorga su disposición ordenada y simétrica.

Jaipur fue una de las primeras ciudades planificadas de la India y ha sabido conservar su esencia a lo largo de los siglos. Sus edificios teñidos de rosa, el color de la hospitalidad según la tradición rajput, le dan un carácter inconfundible. Más allá de su estética, la ciudad ha sido un centro de poder, astronomía y cultura, con Jai Singh II a la cabeza de innovaciones como el observatorio Jantar Mantar, aún en funcionamiento.

Para recorrer sus principales monumentos, existe el Tourist Composite Ticket, una opción que permite acceder con un solo pase a varios lugares emblemáticos de la ciudad y sus alrededores. Entre ellos se incluyen el Fuerte Amber, Nahargarh, Jantar Mantar y el Palacio de la Ciudad, lo que supone un ahorro tanto en dinero como en tiempo al evitar comprar entradas individuales en cada sitio. Con esto en mente y la emoción de un día lleno de historia y arquitectura por delante, salí del hotel rumbo a mi primera visita.

PANNA MEENA KA KUND

El día prometía ser realmente exigente, con una agenda repleta de visitas que requerían empezar muy temprano. A las siete de la mañana ya había terminado de desayunar en el hotel, preparado para afrontar la jornada. En Jaipur las distancias entre los principales enclaves son considerables, y disponer de un coche o vehículo privado no es un lujo, sino una necesidad. Rajesh ya me esperaba en la entrada, listo para emprender el recorrido.

Nuestra primera parada fue Panna Meena Ka Kund, un antiguo baori o aljibe escalonado que se encuentra a los pies del Fuerte Amber. Aunque menos conocido que otros monumentos de Jaipur, su diseño geométrico y su función histórica lo convierten en un lugar fascinante, donde la arquitectura y la ingeniería se combinan en perfecta armonía.

Construido en el siglo XVII, este baori no solo servía como reserva de agua, sino que también era un punto de encuentro para los habitantes de la zona. Su diseño es fascinante: una compleja red de escalinatas idénticas desciende hasta el agua, creando un patrón geométrico tan preciso que parece sacado de una ilusión óptica. En el pasado, la gente bajaba hasta el fondo para refrescarse o llenar cántaros, mientras que los escalones ofrecían un espacio para la conversación y el descanso, especialmente en los meses de calor extremo.

Panna Meena Ka Kund

Leer más...

INDIA - DIA 15. Jaipur: Jantar Mantar, Palacio Real y otros emblemas de la Ciudad Rosa

4 de Septiembre de 2025.

El nuevo día en Jaipur comenzaba con energías renovadas. Tras haber explorado las colinas y fortalezas que protegían la ciudad desde las alturas, era momento de descender a su corazón palpitante, a sus calles vibrantes donde la historia y la vida cotidiana se entrelazan sin esfuerzo. Hoy, mi ruta me llevaría a descubrir los tesoros que se esconden entre los muros del casco histórico, aquellos monumentos que han hecho de Jaipur una de las ciudades más emblemáticas de la India.

JANTAR MANTAR

Mi primera parada fue el Jantar Mantar, uno de los lugares más singulares y enigmáticos de Jaipur. A primera vista, este conjunto de estructuras geométricas podía parecer más un decorado de ciencia ficción que un observatorio astronómico del siglo XVIII. Sin embargo, este lugar es una de las mayores demostraciones del ingenio matemático y científico de su época, un testimonio del afán de la dinastía rajput por comprender el movimiento de los astros con una precisión sorprendente.

Jantar Mantar

Leer más...

INDIA - DIA 16. Baori de Abhaneri, Fatehpur Sikri y primer contacto con Agra

5 de Septiembre de 2025.

El nuevo día amaneció cubierto por un cielo gris, con densas nubes que presagiaban lluvia. El sonido de las gotas golpeando suavemente las ventanas marcaba el inicio de la mañana en Jaipur. La ciudad parecía despertar con calma, envuelta en una atmósfera tranquila y húmeda.

Sin mucho tiempo que perder, preparé mi equipaje mientras observaba cómo la lluvia empapaba las calles rosadas. Al salir del hotel, el aire fresco y el aroma a tierra mojada me acompañaron hasta el coche, donde Rajesh ya me esperaba para continuar el viaje hacia el siguiente destino.

BAORI DE ABHANERI

El viaje continuaba, avanzando por la carretera en dirección este, atravesando pequeños pueblos y campos donde la vida cotidiana transcurría ajena a mi paso. A unos 95 kilómetros de la Ciudad Rosa, después de aproximadamente una hora y cuarenta y cinco minutos de trayecto, hicimos una parada en un lugar tan inesperado como fascinante: Chand Baori, en el pequeño pueblo de Abhaneri.

Baori de Abhaneri

Leer más...

INDIA - DIA 17. Agra: El sueño del Taj Mahal y otros tesoros

6 de Septiembre de 2025.

Todavía no había sonado la alarma cuando abrí los ojos. La habitación permanecía en penumbra, y durante unos segundos, me quedé quieto, dejando que la sensación de estar a punto de cumplir otro sueño terminara de despertarme. Afuera, Agra dormía, ajena a la impaciencia que me recorría por dentro.

A las cinco en punto, me puse en pie. No había rastro de cansancio, solo la energía contenida de quien sabe que está a punto de vivir algo único. Me preparé en silencio, disfrutando de cada gesto, como si prolongar ese instante hiciera más intenso lo que estaba por venir.

Pronto, las primeras luces del amanecer comenzarían a teñir el horizonte. Y yo estaría allí para ver cómo despertaba el Taj Mahal.

TAJ MAHAL

Salí del Atulyaa Taj Hotel a pie, dejando atrás las luces aún apagadas de las calles y caminando con paso firme hacia mi destino. A cada paso, la emoción iba en aumento. No había tráfico a esa hora, solo el sonido de mis propios pensamientos acompasados con el eco de mis pisadas sobre el asfalto.

Tras pasar los controles de seguridad, avancé por el camino recto que conduce hasta la Darwaza-i Rauza, la Gran Puerta que actúa como acceso ceremonial al complejo del Taj Mahal. Su silueta, imponente incluso a la distancia, se alzaba como un umbral entre el mundo exterior y el interior sagrado del mausoleo. En tiempos mogoles, esta puerta marcaba el inicio del espacio espiritual, separando el ámbito terrenal de los jardines del paraíso que aguardaban más allá.

Puerta Darwaza I Rauza. Taj Mahal

Leer más...

INDIA - DIA 18. Fuerte Gwalior y llegada a Orchha

7 de Septiembre de 2025.

El amanecer me encontró dejando atrás Agra, aún envuelto en la bruma matinal, mientras el coche avanzaba en dirección a Gwalior. La distancia que separa ambas ciudades es de aproximadamente 120 kilómetros, un trayecto que, dependiendo del tráfico, tomaría cerca de dos horas y media por carretera. Rajesh, como siempre, conducía con seguridad mientras yo aprovecharía el tiempo para dormir un poco más, no haciendo así tan duro el madrugón.

FUERTE GWAILOR

A medida que nos acercábamos a nuestro destino, el perfil de Gwalior comenzó a recortarse en el horizonte. Y, dominándolo todo desde las alturas, la imponente silueta de su fuerte. Elevado sobre una colina rocosa, este bastión ha sido testigo de siglos de historia, albergando dinastías, batallas y leyendas que han quedado impresas en sus muros de arenisca. Se dice que el emperador mogol Babur lo describió como "la perla entre las fortalezas de la India", un elogio que, con solo verlo desde la distancia, empezaba a cobrar sentido.

Fuerte Gwalior

Leer más...

INDIA - DIA 19. Orchha: Entre palacios y cenotafios

8 de Septiembre de 2025.

El amanecer en Orchha llegó sin prisas, con una luz suave filtrándose por las rendijas de la ventana. A diferencia de las noches en hoteles convencionales, aquella había sido distinta. La homestay no ofrecía lujos, pero sí algo más valioso: la sensación de estar en un hogar real, en contacto con la vida local. Dormí en una habitación sencilla, sin grandes comodidades, pero viviendo lo auténtico. No hubo ruidos de tráfico ni luces invasivas, solo el murmullo lejano de la aldea y el canto de los pájaros anunciando el nuevo día.

Cuando me levanté todo estaba en calma y la familia me esperaba para desayunar de nuevo juntos. Fue un desayuno sencillo, con bananas, crepes y té.

Después de desayunar y con el cuerpo y el ánimo preparados para la jornada, era hora de comenzar a descubrir los tesoros de Orchha.

FUERTE DE ORCHHA

El aire fresco de la mañana hacía que el paseo hasta el Fuerte de Orchha, el complejo monumental que domina la ciudad con su presencia imponente, resultara especialmente agradable. Desde la homestay, las calles de la ciudad despertaban poco a poco. Algunas tiendas comenzaban a abrir sus puertas, y los lugareños iniciaban sus rutinas con la calma característica de esta pequeña población. Caminaba sin prisas, disfrutando de la tranquilidad y de la sensación de estar inmerso en un lugar donde el tiempo parecía avanzar a otro ritmo.

El acceso al recinto era imponente. La entrada, elevada sobre el río Betwa, daba paso a un complejo palaciego que hablaba del esplendor de la dinastía Bundela. A diferencia de otras fortalezas de la India, esta no estaba concebida solo como un bastión defensivo, sino como un conjunto de palacios y templos que revelaban el refinamiento de sus antiguos ocupantes.

Fuerte de Orchha

Leer más...

INDIA - DIA 20. Raneh Falls y primeros templos en Khajuraho

9 de Septiembre de 2025.

Aquel día desperté más tarde que nunca, sobre las ocho y media. El descanso me había sentado de maravilla después de tantas jornadas intensas, y por primera vez en mucho tiempo sentí que mi cuerpo había recuperado el ritmo tranquilo que pedía el viaje. Desde la habitación, el murmullo lejano del pueblo y el canto de los pájaros marcaban el inicio pausado de la mañana.

Volví a desayunar con Surendra, Kiran y Khushi en el patio común. Era un desayuno sencillo, como siempre: plátanos, crepes finos y té. Charlamos sin prisas, entre sonrisas y despedidas que ya se intuían. Aquella familia, con su calidez y hospitalidad, había conseguido que en apenas dos días Orchha me resultara un lugar cercano, de esos que se quedan en la memoria más allá de las fotografías.

Poco después, hacia las diez, llegó el momento de partir. Me despedí de ellos con un apretón de manos y unas palabras que quedaron cortas frente a lo que realmente sentía. No fue una despedida grandilocuente, sino de esas que dejan un silencio lleno de gratitud. Caminé hasta la puerta del homestay, donde Rajesh ya me esperaba con su sonrisa tranquila y el coche preparado para retomar la ruta. Surendra, Kiran y Khushi salieron hasta la puerta para despedirme con un último gesto amable mientras el coche arrancaba lentamente. A través del retrovisor los vi alejarse, y un pequeño nudo en la garganta me acompañó durante un buen tramo del camino. Era hora de seguir hacia el próximo destino, con la sensación de haber dejado atrás un rincón pequeño pero inolvidable.

RANEH FALLS

El trayecto sería largo, unas cuatro horas de carretera, y pronto quedó claro que no sería un viaje cómodo. El asfalto daba paso a tramos irregulares, con baches que obligaban a reducir la velocidad y desvíos improvisados que nos llevaban por caminos de tierra. Aquel recorrido exigía bastante paciencia; me notaba cansado, probablemente por la acumulación de días en ruta. Entre campos resecos y arboledas dispersas, el avance se hacía lento, aunque cada kilómetro me acercaba más a mi próximo destino.

A medida que nos aproximábamos a la región de Khajuraho, el paisaje comenzó a transformarse. Los llanos agrícolas se fueron abriendo hacia un relieve más quebrado, con afloramientos rocosos que anunciaban la presencia de un entorno diferente. Antes de llegar a la ciudad, decidí hacer una parada en uno de los enclaves naturales más sorprendentes del centro de la India: las Raneh Falls, situadas a unos 20 kilómetros de Khajuraho, dentro del Ken Gharial Sanctuary.

En el último tramo del camino hacia las cascadas, algo llamó mi atención: un elefante pintado con motivos florales y geométricos, avanzando lentamente junto a su cuidador. Sus colores —rojos, azules y dorados— brillaban bajo el sol como si fuera una escultura en movimiento. Fue una imagen casi surrealista, una estampa viva de la India más tradicional que contrastaba con la fuerza indómita del paisaje.

Elefante camino hacia Raneh Falls

Leer más...

INDIA - DIA 21. Templos del oeste de Khajuraho y tren a Varanasi

10 de Septiembre de 2025.

El amanecer en Khajuraho traía consigo la promesa de un día fascinante, continuando con la visita iniciada el día anterior por los templos del Este pues aún me quedaban algunos por conocer, entre ellos dos de los más destacados de este grupo: el Adinath y el Parsvanatha, ejemplos representativos del arte jainista dentro del conjunto de Khajuraho.

Mientras tomaba el desayuno, aproveché para sumergirme en la historia de los templos. Construidos entre los siglos IX y XII por la dinastía Chandela, estos templos representan uno de los ejemplos más refinados de la arquitectura india medieval. Originalmente, el complejo contaba con alrededor de 85 templos, de los cuales solo unos 25 han sobrevivido al paso del tiempo, dispersos entre la vegetación y protegidos como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Lo que hacía especial a Khajuraho no era solo la magnificencia de sus estructuras, sino los intrincados relieves que cubrían sus muros. Esculturas que narraban mitos, rituales y escenas de la vida cotidiana, muchas de ellas célebres por su representación del erotismo dentro del pensamiento hindú. Estas imágenes no eran meramente decorativas; respondían a una concepción filosófica en la que la espiritualidad y la sensualidad formaban parte de un mismo camino hacia la trascendencia.

Con la emoción de lo que me aguardaba, terminé mi desayuno, listo para adentrarme en el corazón de estos templos que han sobrevivido al tiempo y siguen fascinando a quienes los visitan.

TEMPLOS DE KHAJURAHO (CONTINUACIÓN ESTE)

Como decía continuaría con los templos de Este que me faltaron del día anterior. Estos serían:

Templo Adinath: Dedicado al primer tirthankara del jainismo, Adinath, fue construido a finales del siglo XI. A pesar de su tamaño moderado, presenta una estructura sólida y bien conservada, con un shikhara que mantiene las proporciones y la verticalidad típicas del estilo Chandela. Los muros exteriores muestran relieves finamente trabajados que incluyen figuras de apsaras y divinidades menores, así como algunas inscripciones jainistas. Aunque su ornamentación es más contenida que la de los templos hindúes del grupo occidental, el Adinath conserva una pureza arquitectónica notable, reflejo de la sobriedad espiritual del jainismo.

Templo Adinatha

Leer más...

INDIA - DIA 22. Varanasi: la primera mirada a la Ciudad Eterna

11 de Septiembre de 2025.

Varanasi —también conocida como Benarés o Kashi— no es solo una de las ciudades más antiguas del mundo habitadas de forma continua, sino el corazón espiritual de la India. Se dice que fue fundada por el propio dios Shiva, lo que la convierte en un lugar sagrado desde tiempos inmemoriales. Situada a orillas del río Ganges, esta ciudad es considerada por los hindúes como el lugar más auspicioso para morir, ya que, según la tradición, quien expira aquí rompe el ciclo del samsara (la rueda de la reencarnación) y alcanza el moksha, la liberación espiritual definitiva.

La espiritualidad de Varanasi no se encuentra solo en sus templos o rituales, sino en cada rincón de sus callejuelas, en el humo del incienso que impregna el aire, en los cantos védicos que se escuchan al amanecer y en los peregrinos que vienen de todo el país para bañarse en las aguas purificadoras del Ganges. Este río no es solo un curso de agua, sino una deidad viva, Maa Ganga, la Madre Ganges, que tiene el poder de lavar los pecados de esta vida y de las anteriores.

Un dato curioso: las cenizas de millones de personas han sido arrojadas al Ganges, y en los ghats —las escalinatas que descienden al río— se celebran cremaciones día y noche. No obstante, a pesar de la constante presencia de la muerte, Varanasi no es una ciudad triste. Es una ciudad de transición, de transformación, donde vida y muerte conviven de manera natural, casi poética. Quizá por eso, cuando uno camina por sus calles, siente que el tiempo se diluye, que lo mundano se desvanece, y que algo muy antiguo y profundo nos observa en silencio.

Me levanté a las diez de la mañana, habiendo dormido apenas cinco horas, con el cansancio todavía pesando sobre mi. Desayuné tranquilo: fruta fresca, tostadas y té, permitiéndome un pequeño oasis de normalidad antes de sumergirme en el caos y la majestuosidad de Varanasi. Con el sol comenzando a calentar y la ciudad ya viva, me dispuse a salir hacia el río, con la sensación de que aquel día iba a ser intenso y revelador.

ASSI GHAT

El Assi Ghat era la primera parada. Aunque cubierto en parte por la crecida del Ganges, su accesibilidad era relativamente mejor que la de otros ghats, lo que permitía acercarse a la orilla sin demasiadas complicaciones. Desde allí, la magnitud del río era impresionante: el Ganges se extendía ancho y poderoso, con un caudal medio de 12.000 m³/s en temporada de monzón y más de 2.500 km de longitud que atraviesan múltiples estados. Pero lo más increíble era que a pesar de la fuerza del agua, incluso con la crecida y siendo época de monzón, la gente seguía bañándose, lavando la ropa y haciendo sus rituales, mostrando lo acostumbrados que están a convivir con el agua.

Assi Ghat

Leer más...

INDIA - DIA 23. Varanasi: Sarnath y otros lugares diferentes

12 de Septiembre de 2025.

Tras el intenso día de ayer, mi idea era intentar conseguir algo más de tranquilidad y paz. Me desperté sobre las nueve y media, sin prisas, dejando que el cuerpo se recuperara del cansancio acumulado. Desde la ventana entraba una luz suave y se oía el murmullo cercano del Ganges, mezclado con los sonidos habituales de la calle: cláxones, voces, el rumor constante de la ciudad que nunca termina de callarse.

Mientras desayunaba, miré el mapa y decidí reestructurar por completo la ruta que traía conmigo. El plan inicial ya no tenía mucho sentido después de lo vivido el día anterior. Quería ajustar los tiempos, dejar espacio para imprevistos y, sobre todo, moverme con más calma. Mi objetivo era seguir descubriendo Varanasi y sus alrededores, pero sin prisas, dejando que el propio ritmo de la ciudad marcara el mío.

Calle de Varanasi

Leer más...

INDIA - DIA 24. Varanasi: despedida del alma de la India

13 de Septiembre de 2025.

Me desperté sabiendo que era el último día en Varanasi y casi en la India, y con eso vino una sensación distinta. No era nostalgia, ni prisa, sino la tranquilidad de haber exprimido el viaje hasta el final. Varanasi me había hecho experimentar sentimientos tan fuertes en tan poco tiempo que no quedaba espacio para la melancolía. Había caminado, observado y vivido cada rincón con intensidad, y eso bastaba. Hoy no se trataba de descubrir más, sino de disfrutar el cierre, de poner el broche final sin apuro. Salí a la calle con calma, con esa satisfacción que deja lo completo, cuando uno siente que no faltó nada y que cada día valió la pena a pesar de las adversidades.

SHITALA GHAT

Decidí comenzar la jornada acercándome al Shitala Ghat, uno de los más tradicionales de Varanasi y dedicado a la diosa Shitala Devi, protectora contra las enfermedades y símbolo de purificación.

Para llegar hasta allí utilicé de nuevo la aplicación Rapido. Ya le había cogido el gusto a moverme en moto por la ciudad: rápida, práctica y sorprendentemente barata. Este trayecto, por ejemplo, me costó apenas cincuenta rupias, y en menos de quince minutos estaba frente al río.

Durante el recorrido, sentí esa mezcla de caos y vitalidad que caracteriza a Varanasi. El tráfico seguía siendo un laberinto endiablado, pero los motoristas parecían tener un sexto sentido para sortearlo: adelantaban entre vacas, peatones y coches como si todo respondiera a un orden secreto que solo ellos entendían.

Al llegar, noté que muchos de los ghats cercanos seguían parcialmente anegados por la crecida del Ganges, pero Shitala resistía mejor. Parte de sus escalinatas quedaban aún al descubierto, lo suficiente como para ofrecer una imagen más reconocible y serena de lo que es Varanasi en época seca. La vida fluía sin pausa: mujeres haciendo ofrendas, barqueros esperando clientes, niños jugando en la orilla. Todo tenía un ritmo más calmo, más cotidiano.

Shitala Ghat

Leer más...

INDIA - DIA 25. Delhi: últimas visitas en la capital, antes de volver

14 de Septiembre de 2025.

Mi último día completo en India lo iba a repartir entre un viaje en avión y nuevas visitas turísticas en la capital del país. Tocaba madrugón: a las 05:30 pasaba a recogerme un conductor de la agencia Panipuri, con quien había contratado el traslado hasta el aeropuerto de Benarés. Era importante salir tan temprano para evitar el tráfico y los controles, pero el trayecto transcurrió sin contratiempos, en un ambiente todavía adormecido por la quietud de la madrugada.

Mi vuelo con la compañía Indigo estaba programado para despegar a las 09:00, y tras un embarque sin complicaciones, despegamos puntualmente rumbo a Delhi. A las 10:20 el avión aterrizaba sin incidentes en la capital.

Mientras el avión ascendía sobre el Ganges, mis ojos permanecían pegados a la ventana, observando cómo Benarés, la ciudad que más me había impactado en toda mi vida viajera, iba quedando atrás. Había algo en su esencia que era imposible de explicar del todo: una combinación entre caos y espiritualidad que resonaba en lo más profundo. Sus ghats llenos de vida y muerte, su atmósfera cargada de incienso y ese aire místico que parecía envolverlo todo no se parecían a nada que hubiera experimentado antes. Aunque no era una ciudad fácil ni cómoda, había algo en ella que me había removido, dejándome una huella imborrable. Una ciudad que, sin duda, se había ganado un lugar especial en mi memoria, quizás más por lo que me hizo sentir que por lo que me hizo ver.

Ya en Delhi, tras recoger mi equipaje, me esperaba Rajesh, con quien sinceramente pensaba que no volvería a encontrarme. Me alegró verlo de nuevo; me llevó de regreso al hotel Godwin Deluxe, un lugar que ya me resultaba familiar tras mi primera estancia en la capital. Dejé mis cosas en la habitación y, sin perder tiempo, salí dispuesto a aprovechar al máximo las horas restantes del día, dirigiéndome a los puntos turísticos que me habían quedado pendientes en mi visita anterior.

PURANA QILA

Después de acomodarme en Delhi nuevamente, decidí dirigir mis pasos hacia el Purana Qila, también conocido como el “Fuerte Viejo”, una de las fortalezas más antiguas de la ciudad, cargada de historia y misterio. Para llegar hasta allí, tomé un rickshaw, lo que me permitió una vez más recorrer las bulliciosas calles de la capital, llenas de vida y actividad.

Bara Darwaza. Purana Qila

Leer más...

INDIA - DIA 26. Regreso a Madrid y reflexión final

15 de Septiembre de 2025.

Mi vuelo a Madrid salía a las 10:35 desde el aeropuerto de Delhi, por lo que ya no quedaba tiempo para nada más en India. Tan solo desayunaría en mi hotel, esperaría a que me recogieran en un vehículo privado contratado con Panipuri y pasaría los controles pertinentes en el aeropuerto, para después relajarme en la sala de espera hasta el momento de tomar el vuelo.

Por delante tenía algo más de cuatro horas de vuelo hasta Doha, donde tras otras 2 horas y 20 minutos de escala, tomaría el segundo vuelo hacia Madrid, donde aterrizaría puntualmente a las 21:00 en el aeropuerto Adolfo Suárez.

Atrás quedaban 25 intensos días de viaje por India, un país que no deja a nadie indiferente, y mi experiencia no fue la excepción. Viajando por su vasta extensión, experimenté un abanico de emociones tan amplio como su propia diversidad. Hubo momentos que me resultaron desafiantes, como la omnipresente pobreza que golpea sin previo aviso, la suciedad que parecía fundirse con el calor sofocante, y esa sensación constante de estar bajo la mirada de todos, como si cada paso que daba se convirtiera en un espectáculo público. Hubo días en los que, al final de la jornada, me sentía exhausto, tanto física como mentalmente, abrumado por una mezcla de agobio y fascinación. Sin embargo, incluso en esos momentos más difíciles, India lograría cautivarme durante buena parte del viaje, sorprendiendo con su capacidad para ofrecer belleza y maravilla en los lugares más inesperados.

Río Yamuna y Taj Mahal en la lejania (Agra)

Leer más...