25 de Septiembre de 2011.
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Al ser nuestro último día y salir el vuelo desde Venecia,
decidimos pasar éste por esta ciudad. Así aprovecharíamos también para que mi
madre pudiera conocer la ciudad de los canales. Para mí era un reencuentro de
lo más esperado, ya que tenía ganas de volver tras once años desde la primera
vez que estuve por aquí. Eso sí, parece que nuestro idilio está abocado al
fracaso, porque siempre se trata de algo demasiado breve y poco tranquilo.
En esta ocasión llegaríamos en el coche de la familia, tras
hacer casi 200 km, desde Umag y habiendo atravesado Eslovenia de nuevo.
Entraríamos por el único puente de acceso para atravesar la bahía y llegar
hasta el parking de Tronchetto, donde dejaríamos el vehículo (21 euros, unas 6
horas). Existe otro en la plaza Roma, pero es más caro y más pequeño. Desde
este mismo lugar, cogeríamos el vaporetto de la línea 2 (6 euros) que va
parando en todas las paradas importantes del centro histórico y de forma
rápida. También está la línea 1, pero va más lenta al tener muchas más paradas.
| Recorriendo el Gran Canal en Vaporetto |