13 de Agosto de 2016.
Leer más...
El año pasado nos decantábamos por quedarnos en territorio
nacional y elegir el Balaitús, el tresmil más occidental del Pirineo, como la
ascensión estrella de ese año. No sería nada fácil y creo que ha sido el pico
más complicado que he subido hasta ahora debido a su exigencia técnica y a que
mis pobres rodillas sufrieron más que nunca. Ese logro nos haría tener muy
claro, tanto a mi padre como a mí, que este año afrontaríamos otra cumbre que
siempre nos había atemorizado y causado gran impresión pero que nos negábamos a
tener que realizar con guía: el imponente Vignemale conocido como “El Señor de
los Pirineos”. Sin duda que la ascensión al Balaitús fue lo que nos daría la
confianza necesaria para llevar a cabo esta empresa.
| Macizo del Vignemale y Glaciar de Ossoue |