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MARRUECOS - DIA 1. Primer contacto con Marruecos. Llegada y alojamiento en Marrakech

18 de Marzo de 2016.

Y sin darme cuenta había llegado otra vez la Semana Santa, esos días festivos tan importantes para casi todo el mundo. Sí, creo que es así para la gran mayoría, pues si no lo son por el fervor religioso, a quien no se le pone una sonrisa en la cara cuando se juntan unas cuantas jornadas de descanso para olvidarte de las obligaciones laborales y hacer lo que te venga en gana, cambiando de aires y descansando de una manera o de otra.

En esta ocasión me salía del guión que había estado siguiendo varios años atrás. Por un lado me cogía toda la semana de vacaciones y no me ceñía sólo a los cuatro días festivos de siempre y por otro dejaba descansar a la vieja Europa, al menos de momento, marchándome a conocer otro mundo completamente distinto.

Es cierto que me apetecía hacer algo diferente, algo que se saliera de conocer ciudades monumentales con grandes catedrales, monasterios e importantes edificios públicos o bonitos pueblos sacados del mejor de los cuentos. Quería dejar a un lado la refinada educación europea y sus costumbres para volver a sentir una nueva cultura, como ya lo había hecho, unos meses atrás, en el lejano oriente.

Si a todo lo anterior le sumamos que este año la Semana Santa caía demasiado temprano y era bastante probable que no hiciera el mejor tiempo en la gran mayoría de otros destinos apetecibles y que me apetecía mucho probarme viajando en solitario al único continente que me faltaba por hacerlo de esta manera, pues casi que, por descarte, Marruecos era el país perfecto para cumplir todas los requisitos anteriores.

Bandera de Marruecos
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MARRUECOS - DIA 2. Marrakech: la perla del sur

19 de Marzo de 2016.


Serían los Almorávides quienes en 1062 fundaron Marrakech. Su mayor logro fue haber traído el agua a la ciudad mediante un ingenioso sistema de pozos, redes de canalización y captación de fuentes. Gracias a ellos fueron posibles los jardines, huertos y palmerales y, en consecuencia todo lo que ha permitido el desarrollo y la proyección de la ciudad. Por aquel entonces, Marrakech, era la capital de Marruecos.

En el siglo XII, los Almohades toman el relevo. Mejoran los sistemas de riego, amplían las murallas y crean el primer hospital de la ciudad que acoge al sabio Averroes.

En 1269, los Merínidos conquistan el sur de Marruecos y Marrakech pierda la capitalidad en beneficio de Fez. Esto sería hasta la llegada de los Saadianos en 1554 donde la ciudad vuelve a recuperar su estatus. Es aquí donde comienza una nueva era y bajo el reinado de Ahmed El-Mansour se construyen fabulosos palacios, mezquitas, fuentes, madrazas y la magnífica necrópolis, donde se enterrarían los principales personajes de su dinastía.

En el siglo XIX y bajo la dinastía Alauita se afrontan nuevas e increíbles obras que culminarían con un nuevo conjunto de fascinantes palacios y jardines. Sería a partir de entonces cuando Marrakech empezaría a alcanzar fama internacional y a que todo aquel que la visitaba sucumbiera a sus encantos, como así sucedería con celebridades como Winston Churchill o el pintor Jacques Majorelle.

El desayuno se encontraba incluido en el precio de la habitación, por lo que no era plan de desaprovecharlo, así que como este no se servía hasta las 08.30, me daría el lujo de no madrugar demasiado. Estaría compuesto por zumo de naranja natural, una ensaimada, pan con mantequilla y mermelada y algo parecido a un crepe. Además de leche o café. Así que bastante contundente para aguantar bien toda la mañana.

Riad La Perle D´azur
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MARRUECOS - DIA 3. Nuevas sorpresas en Marrakech y viaje a la costa

20 de Marzo de 2016.


Me encontraba con muchas ganas de que empezara el día de hoy y es que, tras la increíble experiencia que supuso perderme por el antiguo bazar Khan el Khalili de El Cairo, quería volver a vivir una experiencia similar y, sin duda, que los zocos de Marrakech iban a ser el lugar perfecto para ello. Además si se tiene en cuenta que es uno de los más grandes del mundo, sin duda que no me iba a dejar indiferente.

Creo que el recorrer estos inmensos mercados tradicionales del mundo árabe debe ser más una experiencia sensorial que un intento de querer encontrar chollos a buenos precios, porque si se va con esa idea es probable que uno acabe decepcionado. Lo apasionante de este mundo, dentro de la propia ciudad, es perderse entre sus callejuelas ruidosas, repletas de tiendas de mil  y un aromas, vivir la atmósfera especial del arte del comercio y del regateo como un modo de sustento tan diferente al que estamos acostumbrados, en definitiva tratar de sentir al máximo los colores, olores y sonidos que se desprende de cada esquina y de cada tienda que se van sucediendo sin descanso.

Desde la misma plaza Jemaa-el-Fna me dirigiría hacia el norte, hallando, sólo unos metros después de dejar aquella y sin apenas haber empezado a afrontar mi aventura por el gran laberinto, el mercado de frutos secos o Souk Kchacha, donde se muestran cantidades ingentes de nueces, almendras, garbanzos, pipas, dátiles, etc.

Souk Kchacha o Mercado de Frutos Secos.Zocos
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MARRUECOS - DIA 4. De la fortificada El Jadida al paraíso natural de Oualidia

21 de Marzo de 2016.


Me levanté de la misma manera que me había acostado la noche de ayer, es decir, con una sensación inmensa de felicidad y es que cuando uno da con un alojamiento de las características del que me encontraba, que en muchos otros lugares del mundo hubiera sido impensable poder acceder a él, pues es algo que se valora el triple.


Riad Harmonie
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MARRUECOS - DIA 5. Safi: pureza y autenticidad

22 de Marzo de 2016.

Desde que, día y medio atrás, me montaba en el tren hacia Casablanca apenas me había encontrado con extranjeros, tan sólo alguna que otra pareja francesa y poco más, lo que me estaba sorprendiendo bastante, pues aunque sabía que esta era una zona que no estaba explotada demasiado, turísticamente hablando, no pensé que llegaría a ser tan auténtica, por lo que me estaba encantando la experiencia de sentirme un auténtico forastero en tierras árabes.

Visto lo anterior, todo parecía indicar que el día de hoy, superaría, más si cabe, al de ayer en autenticidad, pues me iba a dirigir a Safi, una de las ciudades más importantes de la costa atlántica marroquí debido a que, hoy en día, es uno de los mayores centros de exportación y transformación de fosfatos en fertilizantes y abonos químicos, además de tener una gran industria conservera, pero olvidada a su suerte respecto a lo que ofrece a nivel cultural e histórico, que es lo suficiente como para pasarte, tranquilamente, medio día disfrutando de todo ello.

Dado que el desayuno estaba incluido en el precio de la habitación, lo aprovecharía y disfrutaría de una mesa en la que me servirían los mismos productos que días atrás en otros alojamientos. Terminado este me dispuse a deshacer el cansino camino que ayer me había traído hasta aquí, con la empinada y agotadora cuesta como protagonista, y que me haría llegar fundido hasta la parte superior de Oualidia. La recompensa, por lo menos, serían las espectaculares vistas del océano y la laguna, que tan buenos momentos me había hecho pasar durante la tarde de ayer.

Laguna de Oualidia
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MARRUECOS - DIA 6. Essaouira: antigua Mogador

23 de Marzo de 2016.


Essaouira, o Mogador, que es como la llamaban los marinos portugueses que la empezaron a fortificar en el siglo XVI para proteger de los piratas su ruta hacia las Indias, ha conseguido ser un destino turístico fundamental sin perder un ápice de su esencia pasada.

Declarada Patrimonio de la Humanidad por sus callejas encaladas en un blanco impoluto, por las anchas y atípicas calles de la peculiar medina, por sus pasajes y plazoletas, por su luz limpia y acogedora y por tantos otros motivos, hacen que bien pueda considerarse como una de las perlas de Marruecos.

Es por ello que me negaba a pasar tan sólo un día entre sus murallas y a quedarme con el sentimiento de querer más, sin poder hacer nada para remediarlo. Así que en esta ocasión prescindiría de mis planes iniciales, que no eran otros que dedicar un día a esta ciudad y otro a Agadir, y optaría, finalmente, por disfrutar los dos días en este maravilloso lugar.

Nunca me he alegrado tanto de tomar una decisión, pues el día amanecía, no ya desagradable, sino desapacible, odioso y cuantos más adjetivos se le quieran poner. Diluviaba y una cortina de agua castigaba sin descanso cualquier rincón que se encontrase a la intemperie. Ante este panorama no quedaba otra que asumirlo y tratar de pasar las horas que siguieran en esta situación lo mejor posible. Sí, no estaba malhumorado ni acordándome de todos los santos, pues contaba también con el día de mañana y eso me daba tranquilidad, por lo que no dudaría en subir a mi habitación, coger mi pequeño ordenador y bajarme al magnífico y acogedor vestíbulo a desayunar tranquilamente en él y entretenerme navegando por la red.

Palazzo Desdemona
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MARRUECOS - DIA 7. Segundo día en Essaouira y regreso a Marrakech

24 de Marzo de 2016.

Afortunadamente, el tiempo con el que me encontraba hoy no tenía nada que ver con el de ayer por la mañana. Cierto que no estaba totalmente despejado, pero había nubes y claros que indicaban que podría disfrutar, sin problema, del resto de lugares significativos que me quedaban por conocer.

El descubrimiento que hacía ayer, a última hora de la tarde, me encantaría, por lo que no dudaría en volver hasta ese lugar y permanecer allí un rato, recreándome con la imagen bucólica de las olas chocando contra las viejas murallas de la ciudad, acompañado, como siempre, del vuelo y de los graznidos de las gaviotas.

Essaouira y su Muralla desde su Costa Escarpada
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MARRUECOS - DIA 8. Valle de Ourika

25 de Marzo de 2013.

Ayer, tras las presentaciones oportunas y al poco de servirme el té a la menta, no tardaría mucho en preguntarle al dueño del Riad si ellos podían gestionarme una excursión en la que estaba especialmente interesado para el día de hoy. Esta no era otra que la de las cascadas de Ouzoud, consideradas como las más altas y hermosas del país.

El precio me pareció más que razonable, pues costaba 25 euros. Desde España lo preguntaría en varias agencias y los precios iban desde los 50 a los 30 euros, por lo que creo que era una buena oferta. Así que no dudé en pocos minutos en decirles que sí. Tras una llamada al agente respectivo, me diría que ya estaba todo listo y que mañana, es decir hoy, tendría que estar preparado a las 8.30, hora en la que vendrían a buscarme.

Para ir con tranquilidad, les pediría tenerme preparada el desayuno a las 07.45, por lo que con puntualidad suiza, estaba sentado a esa hora en el comedor. Dicho y hecho en unos instantes ya me estaban sirviendo crepes con mermelada, pan tostado, zumo de naranja natural, un yogur y una jarra de leche fría. Todo estaba realmente bueno.

Como sólo eran las 08.20 y ya estaba con todo dispuesto, aprovecharía para subir a la azotea del Riad a disfrutar de las vistas que ofrece de los tejados de la medina y de la cordillera del Atlas, que estaba a rebosar de nieve, y es que cuando hacía dos días en Essaouira no paró de llover durante toda la mañana, en las montañas cayó una nevada de aúpa, que me permitía verlas de esta manera, con un manto blanco brutal, que creaba un contraste perfecto con el resto del paisaje semidesértico y rojizo.

Tejados de la Medina desde Riad Monriad

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MARRUECOS - DIA 9. Despedida de Marrakech

26 de Marzo de 2016.

En apenas una mañana dejaría atrás las medinas, los cánticos de las mezquitas llamando a la oración, las chilabas y los velos, los minaretes, los olores de las especias, las vistas nevadas del Atlas y tantas sensaciones increíbles que este viaje me había aportado.

La cuenta atrás para volver al mundo occidental había comenzado y quería aprovechar al máximo las pocas horas que todavía me quedaban para caminar por el característico suelo rojizo de Marrakech.

En esta ocasión me iba a decantar por lugares que invitan a la tranquilidad y al paseo y que se salen de la locura de la medina y del ajetreo constante de las calles de la ciudad.

Pero antes de todo ello no podría evitar parar a desayunar en una cafetería cercana al Riad, pues aunque el desayuno estaba incluido no se servía hasta las 08.30, y me parecía muy tarde para ponerme en marcha. Me tomaría un zumo natural de naranja y fresa y un bollo de chocolate (12 dírhams).

Tras ello, atravesaría, una vez más, la ahora desierta plaza Jemaa el Fna, y me plantaría delante de la mezquita de la Koutoubia, para contemplar, otra vez, la imponente silueta de su torre. Justo detrás de ella se encuentran unos apacibles jardines, del mismo nombre que el edificio religioso, por los que iba a llevar a cabo el primero de los paseos que tenía pensado para hoy. Sin duda lo mejor de este lugar es la combinación de las enormes palmeras, por las que te encuentras rodeado, con las diferentes perspectivas que se tienen del emblemático minarete.

Mezquita de La Koutoubia

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