DIA 02. BÉRGAMO. Puro Renacimiento lombardo

3 de Julio de 2011.

Bérgamo se divide claramente en dos: la ciudad alta, en lo más alto de la colina, y la ciudad baja, en la llanura. Es a la primera de ellas a la que hay que dedicar el mayor tiempo posible pues es uno de los escenarios más bellos de Lombardía, pareciendo un decorado de ópera. Se sitúa sobre una elevación rocosa, insensible al paso del tiempo, cultivando su ambiente romántico y poniendo en valor su magnífico patrimonio arquitectónico y artístico con edificios y callejuelas medievales y renacentistas.

No obstante y como nosotros estábamos alojados en la parte baja, nos veríamos obligados a pasar por algunos lugares interesantes de esta zona de camino hacia la zona alta. Así y sin casi dar unos pasos nos encontraríamos con la iglesia de Santa María delle Grazie o la Porta Nuova y sus dos edificios gemelos que hasta principios del siglo pasado hacían las funciones de control aduanero. Le seguiría la plaza Vittorio Veneto y su hermosa torre dei Caduti o de los Caídos, un monumento construido en honor a los caídos en la Primera Guerra Mundial y que, junto con la Porta Nuova, se convirtió en uno de los puntos de referencia para eventos y ceremonias políticas y militares. Por aquel entonces no se podía acceder, pero ahora parece que hay un increíble mirador en lo más alto. A continuación vendrían los elegantes soportales de la avenida adoquinada Sentierone y la plaza Cavour.

Porta Nuova

Piazza Vittorio Veneto

Iglesia de Santa María delle Grazie

Tras esta primera toma de contacto, sólo tendríamos que dejarnos llevar por la inmensa avenida de Víctor Manuel II, para en unos diez minutos caminando en línea recta llegar hasta la estación del funicular que nos ahorraría un tremendo esfuerzo y nos llevaría de forma directa a la ciudad alta de Bérgamo.

Túnel Funicular Ciudad Alta

Nada más salir al exterior te encuentras con la concurrida y animada plaza del Mercato della Scarpe, en la que no hace falta buscar mucho para fijarte en una tienda de helados de todo tipo de sabores que estaban buenísimos como así pudimos corroborar.

Piazza Mercato delle Scarpe

Después la visita nos llevaría a los principales y más hermosos monumentos de la ciudad entre los que destacan los siguientes:
  • Piazza Vecchia: Es sin lugar a dudas una de las plazas más agradables de Italia. Fue durante mucho tiempo sede del poder civil de Bérgamo y constituye el corazón de la urbe. En el centro está, con sus famosas esfinges, la fuente Contarini, nombre que proviene del alcalde veneciano que la hizo construir en el siglo XVIII. En el lado que limita con la plazoleta, se levanta el Palazzo della Ragione, actual Ayuntamiento, en el que podrás observar, por encima del balcón, el león de San Marcos, el cual recuerda la dominación de la República de Venecia. A la derecha del edificio, se levanta imponente la Torre Cívica o del Campanone, de 52 metros, y que cada noche a las 22:00 recuerda con estridencia el antiguo cierre nocturno de las puertas de la ciudad. En el lado opuesto, se levanta el Palazzo Nuovo, sede de la Biblioteca Municipal, que se precia de tener un importante patrimonio de incunables, códigos miniados, archivos, músicas, revistas y fotografías.

Piazza Vecchia con Palazzo della Ragione

Piazza Vecchia con Palazzo Nuovo

  • Piazza Duomo: A pesar de su pequeñez, esta plaza muestra claramente el alcance del poder religioso en la Edad Media y el Renacimiento. Son varios los prestigiosos edificios que lo ponen de manifiesto, empezando por la basílica de Santa María Maggiore edificada entre los siglos XII y XVI. Entre las obras valiosas que guarda destacan el coro de madera o tapices flamencos y florentinos. Adosada a la basílica está la otra joya de la plaza: la espléndida Capilla Colleoni, con una elegante fachada que es una de las máximas expresiones del Renacimiento lombardo. En su interior se guardan los sepulcros del célebre capitán de mercenarios que le da nombre y de su hija, además de frescos de Giambattista Tiepolo. A su lado, el Duomo de estilo barroco desmerece un poco, aunque cuenta en su interior con interesantes obras de artistas italianos. Cerrando otro flanco del pequeño espacio está el Baptisterio, un edificio octogonal de dos órdenes, el segundo de los cuales está enriquecido por un pequeño pórtico con columnitas en mármol rojo de Verona.

Sta María Maggiore y Capilla Colleoni

Sta María Maggiore y Capilla Colleoni

Battisterio y Campanone

Palazzo della Ragione y Duomo

  • Ciudadela: Se mandaría construir en 1355 como complejo defensivo y durante el transcurso de los siglos su estructura sería modificada en más de una ocasión. Las últimas restauraciones llevaron a la luz restos romanos. En la actualidad alberga dos museos: el de Arqueología y el de Ciencias Naturales.
  • Rocca: La estructura de este castillo se eleva en la colina de Santa Eufemia sobre antiguas fortificaciones, siendo construido en 1300 y reforzado por la República de Venecia. Destacan su torreón circular y su recinto amurallado, desde donde se obtienen unas inmejorables vistas de los tejados y las torres de Bérgamo. También es interesante el tranquilo parque que lo rodea repleto de esculturas, vehículos y material bélico.

La Rocca

La Rocca

Bérgamo desde La Rocca

Bérgamo desde La Rocca

  • Fortaleza de San Vigilio: Aunque nosotros no la visitaríamos pues se encuentra alejada del centro histórico y sólo quedan ruinas de ella, puede ser interesante acercarse por la fantástica panorámica que se obtiene desde allí de toda la ciudad y su entorno, así como los Prealpes como telón de fondo.

Además de todo lo descrito, en nuestra visita también incluiríamos otros lugares que se fueron presentando en nuestros diferentes paseos tales como la Vía San Giacomo y su puerta de acceso, el paseo de la muralla con bonitas vistas de la parte baja de la ciudad, el seminario Giovanni XXIII, plazas como Mascheroni o Rosate, presidida esta última, por el elegante palacio del bachillerato Sarpi, etc.

Puerta de San Giacomo

Seminario Giovanni XXIII

Piazza L.Mascheroni y Torre del Reloj

Poco a poco se iba acercando la hora de marcharnos, por lo que creímos que la mejor manera de terminar nuestra estancia en un lugar tan bello era rodeados de la increíble arquitectura de los edificios de piazza Duomo, por lo que no dudamos en sentarnos en las escaleras del mismo Duomo, mientras degustábamos un último helado sin quitar ojo a tanta monumentalidad.

Duomo

Piazza Duomo

Pasaban ya las 19:00 cuando volvíamos a encontrarnos en la ciudad baja, sobrándonos todavía algo de tiempo que aprovecharíamos para tomar la última cerveza, mientras veíamos la gente pasar, hecho lo cual, tomaríamos el autobús número uno (dos euros), que en tan sólo cuarto de hora nos volvería a dejar en el aeropuerto de Orio al Serio de Bérgamo, en el que pondríamos punto y final a esta fugaz pero bien aprovechada salida de España y en el que, esta vez sí, nuestro vuelo de Ryanair con destino Madrid, previsto para las 21:00 de la noche, saldría con una hora de retraso. Qué fácil es volver a las malas costumbres.

Ciudad Alta desde Porta Nuova


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