FIORDOS - DIA 14. Bergen: Joya de Escandinavia

31 de Agosto de 2023.

Con sus animados muelles, sus famosas casas de madera y su carácter cosmopolita, Bergen es sin lugar a dudas una de las ciudades más agradables de Noruega, por lo que decidimos dedicarle un día y medio para disfrutarla al máximo.

Barrio de Bryggen desde el Puerto

La ciudad sería fundada en 1070 por el rey Olav Kyrre, siendo la capital de Noruega hasta 1299. A partir de 1360 se convertiría en uno de los principales puertos de la Liga Hanseática con el comercio del bacalao en el norte de Europa.

Situada entre siete montañas, como la antigua Roma, se extiende en torno a un pequeño puerto bien protegido. Aunque Bergen fue devastada varias veces por los incendios, ha sabido preservar sus barrios antiguos, muy bien restaurados, especialmente el más viejo de todos ellos, Bryggen, el barrio hanseático, que figura en la lista de Patrimonio Mundial de la Unesco. Al ser una ciudad joven, su encanto también radica en su animación. Los estudiantes marcan la pauta y los bares están llenos hasta bien entrada la noche. Este dinamismo también se extiende a la cultura, y ello se traduce en la calidad de sus museos, incluidos los dedicados al arte. Lamentablemente, Bergen también es una de las ciudades más lluviosas no sólo del país sino del norte de Europa, con más de 270 días de lluvia al año, aunque increíblemente a nosotros nos tocó la lotería y amanecimos con un cielo azul y radiante que nos hizo pellizcarnos varias veces.

Barrio de Bryggen

Antes de pasar a describir nuestra ruta tengo que hacer referencia a la Bergen Card, la tarjeta que da derecho a entrar gratis a muchos de los monumentos de la ciudad y a conseguir descuentos en otros. Algo por lo que yo optaría y con la que, sinceramente, no acabaría muy contento, pues creo que no es el chollo que pintan.

Hay la posibilidad de optar desde un día a cuatro, costando 380 NOK la de una sola jornada, 460 NOK la de dos, 540 NOK la de tres y 620 NOK la de cuatro días. Yo optaría por la de un día y la compraría en la oficina de turismo de Bergen que se encuentra muy cerca del mercado de pescado.

BRYGGEN

No nos lo pensaríamos y decidiríamos comenzar el día por el lugar más famoso de Bergen: el histórico barrio de Bryggen, declarado Patrimonio Mundial de la Unesco, donde se concentran, apretujadas entre sí, las famosas y extraordinarias casas multicolores de madera. Estos hermosos edificios con tejado a dos aguas eran las viviendas y almacenes de los comerciantes de la Liga Hanseática, que comandó la vida económica de Bergen entre los siglos XIV y XVIII. El barrio sufrió varios incendios, pero alrededor de sesenta construcciones fueron magníficamente restauradas en un estilo cercano a la planta medieval original.

Barrio de Bryggen

Barrio de Bryggen

Merece la pena perderse por las estrechas calles interiores que separan estos edificios, no conformándose con ver sólo las fachadas que dan al muelle principal, además de franquear alguna de sus puertas para descubrir un mundo de otra época, oír el crujido de madera bajo los pies y perderse en un laberinto de escaleras estrechas y habitaciones secretas.

Barrio de Bryggen

Barrio de Bryggen

MUSEO HANSEÁTICO

Y el lugar elegido para vivir esa experiencia sería la parte abierta al público del museo Hanseático (la otra está cerrada por restauración hasta 2024), ubicada en varios de los viejos edificios de madera cercanos al Bryggen.

En el siglo XVII, una cuarta parte de los habitantes de Bergen eran alemanes. Todo el barrio de Bryggen estaba en sus manos, incluso había una barrera que separaba los almacenes del resto de la ciudad. Las casas se organizaban en grupos de seis, accediendo los comerciantes al muelle desde cualquiera de ellas, por un corredor que atravesaba las mismas.

Mientras que la parte clausurada actualmente corresponde a dos oficinas de comercio, la zona que se puede visitar recibe el nombre de Schotstuene, perteneciendo a las antiguas salas de reunión de los mercaderes hanseáticos. Allí comían, hacían sus reuniones y establecían sus reglas. Estas salas y sus cocinas eran los únicos lugares de Bryggen en los que estaba permitido hacer fuego. Así, en los inviernos fríos y oscuros del norte, estas construcciones se convirtieron en el sitio preferido de los hanseáticos. La palabra Schotstuene significaría donar, aportar o contribuir a los gastos. Este tipo de salas son únicas en el mundo y se conservan sólo en Bergen.

Schotstuene. Museo Hanseático

Schotstuene. Museo Hanseático

Schotstuene. Museo Hanseático

En este caso con la Bergen Card la entrada me costaría 100 NOK, mientras que sin ella cuesta 150 NOK.

La calle que da entrada a Schotstuene, llamada Ovregaten data del siglo XII y los artesanos tenían en ella sus talleres en la Edad Media.

FORTALEZA BERGENHUS

A continuación y por la cercanía, pasaríamos a visitar esta fortaleza que fue construida en los siglos XI y XII como defensa del pueblo de Vagen, hallándose dentro de sus murallas sólo algunos vestigios de lo que fue. Tal es el caso de la RosenKrantztarn, una torre que forma parte de las antiguas fortificaciones de Bergenhus. Mandó erigirse en 1560 por el gobernador del castillo de Bergen, como estructura defensiva y vivienda. Sufriría graves daños en 1944 por la explosión de una nave alemana cargada de explosivos, pero las obras de restauración le han devuelto su original aspecto hanseático.

Fortaleza Bergenhus

Rosenkrantztarn. Fortaleza Bergenhus

Puerto de Bergen desde Rosenkrantztarn

En sus diferentes niveles encontraría los almacenes, el espeluznante calabozo del siglo XVI, la sala de guardia, la capilla, la alcoba del rey Magnus o la sala de los señores. Pero sin duda lo que más merece la pena es la corona de la muralla, donde se puede disfrutar de una excelente vista sobre la ciudad, el puerto y la propia fortaleza.

Su horario es de 10:00 a 16:00. No está incluida en la Bergen Card por lo que supone 140 NOK.

Por otro lado, en este recinto está también el llamado Hakonshallen, del que dicen es el edificio gótico más bello de Noruega, mandándolo construir el rey Hakonsson a mediados del siglo  XIII como salón de fiestas, audiencias y ceremonias. De hecho aquí se produciría la coronación y los esponsales de su hijo en 1261. Originalmente el salón de ceremonias ocupaba la planta superior, la central era la zona de vivienda y trabajo y el sótano se utilizaba como almacén. Cayó en ruinas en el siglo XVII y fue restaurado a finales del siglo XIX, cuando se añadieron pinturas del prestigioso Gerhard Munthe, inspiradas en las antiguas sagas, pero en la Segunda Guerra Mundial sufrió graves daños. Las obras de restauración posteriores crearon una majestuosa sede para actos diversos, devolviéndole la esencia del pasado.

Hakonshallen. Fortaleza Bergenhus

Hakonshallen. Fortaleza Bergenhus

La visita se puede realizar de 10:00 a 16:00. Está incluida en la Bergen Card. Sin ella supone 120 NOK.

MARIAKIRKEN

A pocos pasos, hallaríamos también la iglesia de Santa María, en la que una parte del presbiterio data del siglo XI, de la misma época en la que el rey Olaf Kyrre concedió a Bergen el rango de ciudad, por lo que se trata del templo más antiguo que se conserva.

Iglesia de Sta María o Mariakirken

En tiempos de la Liga Hanseática los mercaderes germanos la convirtieron en su iglesia particular y la embellecieron con rica ornamentación. Destaca el espléndido púlpito barroco de 1677, decorados con pinturas que representan las virtudes cristianas, como la Fe, la Esperanza, el Amor, la Caridad, la Verdad y la Templanza.

Iglesia de Sta María o Mariakirken

Las visitas son de 10:00 a 16:00. Está incluida en la Bergen Card. Sin ella cuesta 60 NOK.

BRYGGENS MUSEUM

Aprovechando la cercanía, no omitiría este museo que ofrece miles de objetos que brindan una perspectiva de la vida cotidiana en la Edad Media. Uno es consciente también de como los numerosos incendios urbanos cambiaron la ciudad y la vida de las personas. O se pueden admirar las interesantes runas que se mandaban en palitos, con declaraciones de amor, poesías y mensajes secretos.

Pero además encontraría una interesante exposición temporal de fotografía donde se mostraban paisajes estadounidenses y noruegos en el siglo XIX, que ya había podido visitar en persona tanto en el pasado como en este viaje, pudiendo ver el contraste de cómo eran varios de esos lugares tantos años atrás.

Exposición en Bryggens Museum

El museo está incluido en la Bergen Card. Sin ella la entrada cuesta 160 NOK. Su horario es de 10:00 a 17:00.

KORSKIRKEN

Otra iglesia cercana sería la iglesia de la Cruz o Korskirken, erigida hacia el año 1100 sobre una planta románica de tres naves. En 1615 se añadió el ala sur y en 1623 el ala norte, quedando así el conjunto con su característica planta cruciforme. Un bonito portal renacentista con el monograma de Christian IV embellece la fachada norte.

Korskirken o Iglesia de la Cruz

Parece que se encuentra cerrada temporalmente.

DOMKIRKEN

Todo en Bergen está muy cerca, por lo que en apenas unos minutos llegábamos a la Catedral de Bergen o Domkirken, consagrada a San Olaf, que en sus orígenes fue la parroquia de Olavskirken, construida durante la segunda mitad del siglo XII. Cuando en 1250 se estableció en Bergen un monasterio franciscano, la iglesia pasó a ser propiedad de sus monjes. Como ocurrió con otros muchos edificios, Olavskirken acabó reducida a escombros por un devastador incendio. Sería restaurada en 1537 por el que sería el primer obispo luterano de Noruega. Este erigió una nueva torre e instaló el reloj de la fachada oeste. El coro poligonal, de estilo gótico y con grandes ventanales, se ha conservado intacto y el gran órgano cuenta con nada menos que 61 registros.

Domkirken o Catedral de San Olaf

TORGET

Dejábamos los edificios religiosos de momento, para hacer acto de presencia en la Torget, la plaza más animada de Bergen, donde volveríamos a encontrarnos con la Korskirken o iglesia de la Cruz y con el edificio de la oficina de Turismo que fue construido como Bolsa en 1862 y utilizado con esta función hasta 1960 y en cuyo salón central se pintaron en 1923 unos grandes frescos sobre la pesca, la navegación y la Industria.

En el gran espacio también se halla el monumento a Ludvig Holberg, el gran poeta noruego que nació en Bergen en 1684. Sería erigido en 1884, cuando se celebraba el segundo centenario del nacimiento del dramaturgo.

Monumento a Ludvig Holberg. Torget

Destaca también el antiguo Mercado de Carne o Kjottbasaren, fundado en 1872, un ornamentado edificio de ladrillo a dos agua con techo almenado. En el interior hay un gran número de puestos donde ofrecen carnes, frutas y verduras, además de recuerdos. En el primer piso también hay restaurantes donde degustar algunas especialidades.

Kjottbasaren o Antiguo Mercado de Carne

Finalmente, lo que más llama la atención en la plaza es el mercado de pescado o Fisketorget, punto neurálgico de la ciudad en el que cada día desembarcan las capturas desde hace casi diez siglos. Además de la pesca de cada jornada, no falta el pescado ahumado. En los puestos se pueden degustar productos de primera calidad como filetes de salmón, caballas o gambas, además de la llamada Bergenk Fiskesuppe, famosa en toda Noruega. Se trata de una sopa de pescado que no tiene mucho que ver con las que solemos comer. Para empezar, se hace con crema, y las verduras y pescados se trocean y no se desmenuzan. Además, se acompaña con tostadas y mantequilla: una verdadera delicia que dicen llena bastante.

Fisketorget o Mercado de Pescado

El horario del mercado en verano es de 07:00 a 19:00.

TORGALLMENNINGEN

Casi a continuación de la anterior se encuentra esta inmensa plaza – calle considerada otra de las más importantes de Bergen, con multitud de comercios, tiendas y restaurantes a cada lado.

En uno de los extremos del enorme espacio se puede observar el curioso monumento de nombre impronunciable “Sjomannsmonumentet” o dicho en castellano “Monumento al Marinero”, realizada por el escultor noruego Dyre Vaa. En ella se pueden ver doce estatuas de bronce a través de las cuales se realiza una cronología de la relación de la ciudad con la navegación, haciendo un repaso de las aventuras marítimas, la exploración y el comercio de Bergen a lo largo de un milenio. De este modo y agrupados de cuatro en cuatro en cada lado se pueden ver marineros de la era vikinga mirando hacia el oeste, de la era moderna (siglos XVII a XVIII) hacia el norte, navegantes del siglo XIX hacia el este y los marinos del siglo XX mirando hacia el sur.

Momumento al Marinero. Plaza Torgallmeningen

Encima de las estatuas se insertan paneles de bronce rectangulares, en cada lado del cubo, que representan los ideales de la navegación contrapuestos a  los peligros reales de esta. Así se puede ver, por ejemplo, la representación imaginaria de un drakar vikingo yuxtapuesto al encuentro con nativos americanos y así sucesivamente con otros periodos.

Momumento al Marinero. Plaza Torgallmeningen

JOHANNESKIRKEN

Volviendo a los edificios religiosos pasaríamos por esta iglesia construida en 1894 en estilo neogótico. Su nota más característica es su alta torre, visible desde prácticamente cualquier parte de la ciudad, siendo la más alta de la ciudad con 61 metros. Desgraciadamente se encontraba en restauración y estaba cubierta de andamios.

Su interior puede acoger hasta 1250 personas, y en él destaca el altar con un retablo formado por un gran marco neogótico en roble y una pintura de Jesús en oración, así como el órgano de la parte posterior.

TEATRO NACIONAL

No lejos de la anterior podríamos ver este teatro (Den Nationale Scene) que ocupa desde 1909 un espléndido edificio art nouveau. El teatro original en Engen, fue destruido durante un bombardeo en 1944. Ha desempeñado un papel fundamental en la historia del teatro noruego gracias a su amplio repertorio.

Teatro Nacional o Den Nationale Scene

TREKRONEREN

Eran ya las 14:00, por lo que nos pareció una buena idea parar a comer en un peculiar kiosco de color rojo, muy cerca de la plaza Torget, llamado Trekroneren, donde teníamos muchas ganas de probar su perrito caliente con salchichas de reno. Estaba buenísimo y era contundente, por lo que cogeríamos fuerzas para afrontar la tarde. Además tiene un precio bastante razonable para lo que es Bergen. Nos saldría cada uno de ellos por 85 NOK, de lo más barato de la ciudad.

Kiosko Trekroneren

Perrito de Reno en Kiosko Trekroneren

Su ubicación exacta es Kong Oscars gate, 1.

PARQUE LILLE LUNGEGARDSVANNET

Para cambiar de aires nos desplazaríamos a este remanso de paz en el que destaca su enorme lago natural con forma octogonal en cuyo centro hay una fuente que no para de hacer juegos con el agua. En el pasado la masa de agua estaba conectada con el puerto, algo que cambiaría a partir de 1926 donde se rellenaría el área de conexión para que el lago fuese independiente.

Parque Lille Lungegardsvannet

En sus costados se encuentran algunos edificios oficiales, así como varios museos, pero lo mejor es pasear con tranquilidad por sus riberas y desconectar completamente, pues el lugar invita a ello.

Adosado a este se encuentra otro parque llamado Byparken, que bien podrían ser uno sólo con el anterior, ya que sólo se encuentran separados por una pequeña plaza llamada Festplasssen que dispone de varios bancos para sentarse y disfrutar del paisaje, en el que también hay detalles que merecen la pena como un kiosco rodeado de coloridas y preciosas flores.

Byparken

MONTE FLOYEN

Era el momento de afrontar una de las actividades que más nos apetecían hacer en Bergen. Esta no era otra que subir hasta el monte Floyen en el famoso y divertido funicular Floibanen, uno de los mayores atractivos de la ciudad. Y es que, qué menos que subir al menos una de las siete montañas que rodean esta.

Funicular Floibanen

Los dos vagones del funicular están construidos de manera que contrarrestan la fuerte pendiente de la montaña. Aunque no es muy alto se salvan 400 metros sobre el nivel del mar, lo que permite obtener unas vistas increíbles de toda la zona, así como un buen número de los picos montañosos, lagos, fiordos e islas que forman parte de su entorno.

Bergen desde Monte Floyen

Pero no nos conformaríamos con las preciosas panorámicas, sino que aprovecharíamos para tomar algunos de sus caminos y así disfrutar también de otros alicientes de este lugar. El primero con el que nos encontraríamos sería con el lago Skomakerdiket al que llegaríamos tras una caminata corta de diez minutos. Una vez en él también se puede recorrer este a través de otro sendero alrededor del mismo.

Lago Skomakerdiket. Monte Floyen

Para terminar nos acercaríamos también al encantador bosque de los Trolls, donde nos sorprenderían muchas de estas criaturas escondidas tras los árboles. Incluso algún que otro ser mitológico más como elfos e incluso las temidas brujas. En definitiva, un lugar repleto de fantasía y magia.

Bosque de los Trolls. Monte Floyen

Troll en el Monte Floyen

En cualquier caso lo que hicimos nosotros es sólo una mínima parte de todo lo que se puede hacer en el monte Floyen, ya que se encuentran señalizadas hasta diez rutas de senderismo diferentes, así que no hay lugar para el aburrimiento.

El coste del funicular es de 160 NOK, aunque con la Bergen Card se queda en 80 NOK.

NORDNES

Tras el descenso del monte Floyen, continuaríamos encaminándonos a esta península que se extiende entre las áreas del Vagen y el Puddefjorden. Aquí encontraríamos varios monumentos de interés como la Nykirke, una iglesia que fue construida a principios del siglo XVIII y que fue destruida en 1944 a causa de una explosión que hubo en el puerto, por lo que tuvo que ser reconstruida.

Península Nordnes

Nykirke. Nordnes

El extremo de la península está ocupado por un parque en el que se encuentra el Akvariet, uno de los acuarios más grandes e interesantes de toda Europa, en especial por los grandes peces de los mares fríos, focas, pingüinos, pero también por los reptiles tropicales. Desgraciadamente, nosotros por falta de tiempo no podríamos visitarlo.

MAGIC ICE

Nuestra siguiente actividad no tendría nada que ver con todo lo que llevábamos hecho durante el día, ni siquiera durante todo el viaje, ya que, por primera vez íbamos a vivir una experiencia que nos apetecía un montón y que tampoco habíamos probado en ningún otro país.

Se trataba de entrar en un bar de hielo: el Magic Ice Bar, donde desde el primer momento que entras por la puerta te encuentras en un mundo de hielo y nieve donde absolutamente todo está hecho en estos elementos.

Magic Ice

Magic Ice

Los asientos, la barra, los vasos, las paredes, todo está construido en hielo, además con diferentes y originales diseños, lo que lo hace aún más llamativo, unido a los propios colores gélidos y a la música relajante que suena de fondo, hace que se cree un ambiente especial.

Magic Ice

En el espacio también se pueden observar varias esculturas de lo más originales, por supuesto, hechas en hielo, y la entrada incluye una bebida que hacen el propio local que te la sirven en un vaso también de hielo, por lo que si te gusta el frío, como es mi caso, vas a estar en la gloria. Si no, tampoco hay que preocuparse porque es un ambiente que podría calificarse hasta de acogedor siendo las condiciones extremas que son.

Magic Ice

Aún así y todo, nada más entrar en el interior te suministran un abrigo y unos guantes por seguridad y para que no mueras en un mundo de hielo. Además no se puede estar en el local más de media hora. La temperatura es de menos cinco grados.

La experiencia por persona nos costaría 255 NOK. En temporada alta puede ser interesante reservar con antelación ya que el local es pequeño y si te interesa un horario concreto podrías quedarte sin entradas.

A la salida hay una tienda de souvenirs en la  que merece la pena pararse ya que tienen algunos artículos peculiares que pueden ser un buen recuerdo para llevarse a casa.

BAR PINGVINEN

A la salida eran ya las 20:30 y los estómagos empezaban a rugir, por lo que decidiríamos acudir hasta la calle Vaskerelven, 14 en el que está localizado el Bar Pingvinen, donde preparan platos tradicionales noruegos de forma casera. Así puedes encontrar en la carta desde un sándwich de salmón hasta una hamburguesa de carne de ballena, pasando por un revuelto de bacalao con pasas y puré de patatas llamado Plukkfisk. Y todo a precios razonables, siempre teniendo en cuenta que nos encontramos en Noruega. Además el personal es de lo más amable y servicial.

Ballena en Bar Pingvinen

Plukkfisk o Revuelto de Bacalao en Bar Pingvinen

De esta manera, probando la deliciosa gastronomía noruega nos despedíamos de nuestra última noche en Bergen.


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